
Dios, padre bueno,
que en tu Hijo Jesucristo nos llamas a alzar la mirada
Y a descubrir en la cruz la esperanza que no defrauda,
te pedimos por tu siervo, el Papa León,
a quien has puesto como pastor de tu Iglesia:
acompáñalo con la fuerza del Espíritu Santo
en su visita a nuestra tierra,
para que confirme a tus hijos en la fe,
fortalezca la comunión de tu Iglesia
y nos impulse a vivir con alegría el Evangelio.
Haz que, al celebrar la Eucaristía,
fuente y culmen de la vida cristiana,
seamos reunidos en la unidad
y aprendamos a entregarnos como Cristo se entregó por nosotros.
Mueve nuestros corazones
para que, atentos a la voz de tu Hijo,
sepamos reconocerlo en los pobres y en los que sufren,
especialmente en quienes llegan a nosotros buscando esperanza,
y así seamos en medio del mundo
artesanos de acogida, de paz y de fraternidad.
Te lo pedimos por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor,
Que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
Y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.
